Del origen del mundo
procedes, de los campos y cosechas.
Mortal y tremebundo
en el cielo, una brecha
donde el duro sol de poniente acecha.
Llueve el sudor y sangre
del maldito sobre la blanda tierra
donde camina el hambre
y cuando no la guerra.
Un grito y lamento en el pecho encierran.
Los cantes de Mairena
exaltan tu esencia, arte y majestad.
Soleás por mis venas.
Lágrimas de verdad.
Seguiriyas por mis ojos, pues llorad.
Seis cuerdas de papel.
Ritmo por bulerías de Moraito.
Amor sabor a hiel.
Ancestral y puro rito
Júbilo entre realidad y mito.
Un solo de trompeta
que otorga su luz a la oscuridad.
Veloz como un cometa
anela la eternidad
y se inmola ante su fugacidad.
Tranquilidad inspiras
Jazz y Blues, armonía evocadora.
Entre acordes respiras
la imagen redentora
de guitarra, canción y mecedora.
Gran meseta baldía
tu recuerdo viene a mí memoria.
Country, la lejanía
mi mineral de gloria.
El pinzante Twang lleno de euforia.
Folclore me embelesas
siempre aportando en reuniones y fiestas.
La Jota Aragonesa.
La balada funesta,
desamor, la vieja canción protesta.
Cancionero oriental.
Ecos de épocas pasadas y mágicas.
La citara, un timbal,
melodías exóticas.
Añoranza de sensación bucólica.
Me colmais de placeres.
Adiós a mi gran pena y días grises.
No és un «sois», és un «eres».
fortuna y desgracia, eres como Anquises.
Eres… eres música de raíces.
Eres dolor apreso.
Eres de una genuinidad inmensa.
Eres un primer beso.
Eres calma dispersa.
Eres ansia de libertad excelsa.
Eres alta pasión.
Eres la genialidad permanente.
Eres viva ilusión.
Eres amor reciente.
Eres, la infinita vela candente.

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